Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de una media hora aún con mi mujer en brazos ella empezó abrir sus ojos lentamente mientras movía la cabeza de un lado a otro
—deimon dos, uno, un bebé...dos-
su voz se iba apagando, cada vez que balbuceaba parecía como si estuviera soñando
—shhh tranquila mi reina todo esta bien estoy aquí contigo-
naim estaba sentado al frente nervioso y con ganas de estar a mi lado junto a mi luna pero los celos de said jamás lo permitiría







