Luego de ver cómo uno de mis lobos cortaba la piel de geisha intentado tatuar la cara de mis hijos a base de un puñal en su espalda
—ya está listo-
dije parándome de mi silla, naim sentó a geisha
—¿quieres ver cómo quedó?-
la sonrisa en mi cara era tan grande al ver cómo estaba temblando, su cara bañada en sudor y lágrimas
—son...son unos malditos-
dijo cómo pudo sin fuerza había perdido mucha sangre
—claro que no, cómo crees-
dijo naim riendo mientras que tome mi celular y fotografié