Yoon desesperado, empieza a manejar siguiendo su monólogo para él solo, ahora culpándose y reprochándose por lo ocurrido.
—¡Soy un imbécil!, debí haberla apartado de inmediato. Debí estar más atento y hasta evitarlo. —Refiriéndose a Haerin. —¡Que estupidez hice! —Se reprochaba. De repente, se le ocurre llamar a quien extrañamente no había molestado en esta crisis.
—Seguro él sabe, ¡la vez pasada sabía! ¡lo sé!
Pide al manos libres conectado al automóvil que marque el número de Kim-nim, contesta: