—Ya que no me necesitan, me iré —dijo con su bolso de diseñador en mano.
—Gracias Yoon-nim por su amabilidad, nos encargamos nosotros. —Con una sonrisa y reverencia
La madre de Yoon camina hacia el pasillo que dirige a los ascensores, pero la detiene una voz, la de recursos humanos:
—Disculpe Yoon-nim —dijo amablemente, ella voltea. —Recibirá próximamente un envío a su hogar con todas sus pertenencias —La chica inocente de todo, la madre de Yoon a punto de explotar, se contiene.
—De acuerdo —