CAPITULO 39: Contrato.
Al despertar, Alicia se arregló lo más rápido posible; deseaba llegar a su trabajo y pensaba contarle a Axel lo que había pasado una noche antes.
Al terminar, salió de su casa; al llegar a la empresa, Axel estaba de pie en el ascensor.
—¿Sube, señorita Torres?
—Sí, señor.
Al entrar al ascensor, cuando las puertas de este se cerraron, los labios de Axel chocaron contra los suyos. Él tomó fuertemente de la cintura a Alicia; ella se perdió en él, deseaba sentir sus labios. El ascensor estaba a punt