PAPÁ AL RESCATE. CAPÍTULO 42. Recuerdos
—¡Aquí nadie va a apretar nada de nada! —rezongó Matt abriéndole mucho los ojos a Sebastián y apuntándolo con un índice acusador—. ¡Ni se te ocurra!
—¡Pues es que alguien tiene que enseñarla a montar! —exclamó Rufus encogiéndose de hombros.
—¡A lo que hay que enseñarla es a huir de todos ustedes, locos desquiciados, y a eso la puedo enseñar muy bien yo mismo! —replicó Matt girándose hacia Heilyn—. Tú y yo, mañana a las ocho, en las caballerizas, yo te enseño.
La muchacha levantó una ceja coquet