CAPÍTULO 86. Confía en tu familia
Blair sentía los cálidos dedos de Nate recorriendo su columna vertebral mientras la desnudaba lentamente, poco a poco, como si quisiera perderse en aquella tentación.
Cada uno de sus movimientos era suave y controlado, pero eso no evitó que su respiración se entrecortara cuando él alcanzó cada extremo de sus bragas y la deslizó por sus piernas, besando cada centímetro de piel que descubría.
—Eres tan hermosa —susurró contra sus pechos, sintiendo cómo aquellos pequeños pezones se endurecían baj