CAPÍTULO 80. ¿Por qué estoy viva?
Era feliz, no había otra forma de describirlo. Nate era inmensamente feliz, porque aunque se notaba que tenía que hacer un esfuerzo para enfocarse y para hablar, estaba seguro de que Blair iría recuperándose poco a poco.
Incluso le hizo aletear el corazón la forma en que ella le torció los ojos para que se marchara a la mañana siguiente, para que fuera a darse un baño y cuidar de los niños. Sabía que estaba muriendo por verlos, pero también estaba seguro de que no poder abrazarlos con todas sus