Después de una noche de reconciliación de locura, lujuria y demostración de un pleno y ya considerado eterno amor, ambos tomados de la mano van bajando las escaleras, e la sala se encuentra Alex jugando con la pequeña Sonja que sonríe a carcajadas por las cosquillas que le hace Alex, mas adelante sentada tejiendo se encuentra la nana de todos.
─Buenos días.
Saludan a la par llamando la atención de todo.
─Papi.
grita la niña al ver a su amado padre.
─Mi princesa guerrera como amaneció
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