Sin reclamos era como él se había dio a su despacho, parecía que podían vivir la vida que no atrás pudieron debido al odio que sentía uno por el otro. Era increíble como la vida podía podía funcionar cuando se tomaban las riendas por las malas. Ella, Cristal siempre siendo la mujer dedicada, la mujer que tenía muchos sueños por cumplir, la mujer que hubiera esperado todo menos un casamiento a la fuerza con una persona que ya conocía pero al mismo tiempo, no conocía más, y la misma que quiso m