Llegada la tarde, Brandon salió de la oficina como lo acordado para poder restar a tiempo en el bar como había quedado con su amigo.
No tardó ni veinte minutos en estar ahí y ser él el primero en pedir un trago mientras esperaba por su amigo. No pasados los cinco minutos aún cuando él llegó.
—Finalmente hasta que se hace ver al gran Brandon Lambert —dijo Enrique mientras se sentaba a su lado en la barra.
Brandon sonrió, su amigo estaba exagerando un poco la situación. —No digas eso, yo siempre