Con la cabeza baja, Sebastián esperaba por lo que le había dicho Wyatt. Su prima estaba a punto de llegar. Llegarían a un acuerdo con el doctor y todo saldría bien, ellos estarían fuera del país lo más pronto posible. Era una promesa.
Porque no era solamente la misma Vivian, el mismo Sebastián, no era e mundo fuera de ellos, era la misma Cristal y Wyatt quienes querían regresar a ese lugar que tanto les había dado y sobre todo, en la mente de Cristal no podía haber otra cosa más que la idea