Tan pronto como se dio cuenta de lo que ella estaba pensando, tan pronto como se recordó a sí misma que eso no era correcto, Cristal bajó la mirada, rogando porque el camino fuera más rápido de lo que ella recordaba o de lo que estaba sintiendo.
—Para mañana quiero el horario de tus clases. —Dijo Brandon de manera fría, como ya era costumbre.
Esas palabras lograron llamar la atención de Cristal. — ¿Qué? —Preguntó ella queriendo pensar que había entendido mal.
—Ya te lo dije, Cristal, quiero tu