De regreso en la empresa, sabiendo a Cristal trabajando y que seguro lo iba a ser hasta tarde, caminó hasta la salida de la compañía y justo cuando sintió que estaba a punto de subir al elevador, los ruidos de los tacones de una mujer fueron escuchados. Era Cristal.
—Cristal —llamó él haciendo que el elevador e detuviera para que ella también pudiera entrar. — ¿Sucede algo, Cristal?
—Surgió una emergencia y necesito al equipo para que me ayude con todo lo que acababa de surgir —dijo ella ma