Con las lágrimas invadiendo su mirar, todo de lo que ella pudo ser consciente en ese momento era en la manera en que él la estaba mirando. Si su mirada tuviera el poder de asesinar, ella seguramente habría sido masacrada en ese momento. Jamás iba a entender ese odio que él sentía por ella, jamás iba a lograr hacerlo entender que ella verdaderamente no había leído el contrato.
Había soportado mucho, estaba soportado mucho porque él, bastaba que fuera el gran hombre lleno de poder para pensar que