Con cuidado, agradeciendo que Brandon se hubiera retirado sin presionarla, ella se dio el tiempo que necesitaba para bajar las escaleras a su ritmo.
Recargado en la puerta de su auto último modelo, Brandon esperaba por Cristal con las manos en los bolsillos.
La puerta de cristal se deslizó tan pronto como el sensor sintió la presencia de aquella mujer.
Una vez más, Brandon sintió perderse en ella con la diferencia que esta vez no pretendía ser más obvio de lo que ya había sido.
—Sube al auto —