Mientras en la oficina del señor Brown, Enrique terminaba de entender todo lo que había pasado hacía tan solo unos segundos.
—No, es que eso no puede ser posible. Me niego a creerlo. —Dijo Enrique mientras la cabeza le daba mil vueltas.
—Así como lo has escuchado, ella es la esposa de Brandon Lambert.
— ¿Cómo lo sabes? ¿Por qué nadie me dijo nada? ¿Tú lo sabías desde el principio?
—Ella me pidió no decir nunca nada, ella necesitaba un impulso que le hiciera salir adelante y traer de vuelta