Caballero Creciente:
Yo inicié el beso, está bien, en mi defensa, intenté retroceder, pero él siguió pidiendo más. Él me había advertido que no podría contenerse y yo le dije que siguiera adelante. Estábamos en la cama, acurrucados en los brazos del otro; con un movimiento de confianza, le abrí la camisa y apoyé la cabeza en su pecho.
Nah…….. eso es imposible.
Acercé más el oído a su pecho, lo mismo. ¿Ningún latido? ¿Cómo está vivo? Tal vez lo notó o tal vez no, pero no reaccionó a mis constant