Caballero Creciente:
Si pudiera cambiar las ruedas del tiempo, tal vez añadirle un motor y modernizarlo, quizá el destino me permitiría regresar en el tiempo y no presenciar la abominación que tengo delante. O quizás, en mi vida anterior, no había nada bueno en mí, quemada en la hoguera en Salem, y mi cadáver dejado para que los pájaros del cielo se alimentaran de él. Probablemente, mi mala suerte y mi destino funesto.
Nada me preparó para la cena en este maldito comedor vampírico abandonado po