Mundo ficciónIniciar sesiónConnor le abrió la puerta de la limusina a Baby y la ayudó a subir y a acomodarse.
—¿Al hospital o a la casa? —preguntó entre dientes porque necesitaba aguantarse el coraje de alguna forma.
—A la casa. Vamos a casa.
—¿Estás segura? —insistió.
—Solo quiero irme… —murmuró ella—. Lamento si esto arruina tu noche pero no tengo fuerzas para seguir sonrié







