Mundo ficciónIniciar sesiónAna entró y disimuló frente a los hermanos.
—No te preocupes, no te despidas tanto que lo traeré de regreso.
—Dame unas horas para que no quieras deshacerte de mí; mujer —le respondió Samuel mientras Ana movía la silla.
—Querido, lamentablemente dentro de un ra







