Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Karina.
Inhalé profundamente tratando de alejar todo pensamiento involuntario, pero es que sus besos y caricias se parecen tanto que me confunden. Su boca perdida en mi cuello aumentaba el miedo en mí, quizás no estaba lista para entregarme a Boris, era la primera vez en muchos años y eso era lo que me hacía dudar cuando apenas hace un mes otro hombre me usó a su antojo.







