Mundo de ficçãoIniciar sessãoNarra Karina.
Deseaba no pensar, pero era imposible no hacerlo, los brazos de esa mujer rodeando su cuello y con sus labios pegados a los suyos no podía borrarlo de mi mente. Por más que me cueste reconocerlo Boris aún me lastima, todavía lo amo como una masoquista que no entiende que ese hombre únicamente representa el dolor en mi vida.
—Mamita te encuentras bien— me preguntó mi chiquito cuando me agaché para dejar un







