Pasó una semana más, Agatha se sentía inquieta los últimos días Kim había sido muy insistente que tener sexo, pero ella no se sentía bien, era algo más fuerte que ella, no podía, su piel no reaccionaba, su corazón no latía de la manera que latía mientras soñaba con ese hombre, ella sentía que Kim se estaba impacientando, Agatha estaba sentada en la ventana mirando la torre Eiffel, cuando entró Kim a la habitación, la abrazó por detrás y el cuerpo de Agatha se tensó.
¿Quieres ir a pasear? -Agath