Despierto con el sonido de pájaros, y una pequeña briza marina en mi rostro, estamos en la isla nuevamente, me siento en la cama y estoy sola, no sé en qué momento Azzael me trajo hasta acá, bajo la escalera y escucho ruido en la cocina, es mi ángel infernal cortando las frutas de siempre y exprimiendo mis naranjas, me abalanzo sobre él y lo abrazo por la espalda, tocando tu vientre marcado.
- Buen día princesa, ¿descansaste?
- Si amor, pero ¿en qué momento volvimos a la isla?
- Anoche, estabas