Quizás el hechizo está escondido en el mismo libro.
Agatha despertó siendo rodeada por los protectores brazos de Azzael, levantó la mirada y comenzó a mirar a su amado ángel, acarició su rostro viendo una dulce sonrisa que aparecía en sus labios.
Hola princesa, ¿descansaste?
Sí, no dormía tan cómoda hace mucho – Azzael abrió sus ojos y apretó más a Agatha contra su cuerpo hundiéndose en su cuello –
Mi dulce Agatha – Azzael reclamó su boca mientras subía sobre ella – te amo preciosa.
Y yo a ti, mi adorado ángel – Azzael volvió a besarla, luego ro