Azzael salió de la tina tomando en sus brazos a Agatha entrando en la ducha, el agua los mojaba mientras el vestido de Agatha se pegaba a su cuerpo
Agatha, cada noche sin ti fue un verdadero infierno, eres mía, solo mía – Azzael besaba a Agatha mientras rompía su vestido desnudándola bajo la ducha, sus manos recorrían sus curvas, Agatha sentía su piel vibrar con su tacto, solo su ángel podía tener ese efecto en ella, solo él –
Solo tú, mi amado ángel, solo tú. – Agatha lo besaba con la misma des