50 - Un ex marido intenso...
Anaís salió al pasillo con el corazón encogido y los nervios a flor de piel. Todo en su entorno le parecía cargado de una tensión que no podía ignorar. Los hombres que custodiaban el lugar no eran los escoltas habituales de Ernesto; sus vestimentas eran diferentes, menos formales, y sus expresiones tenían un aire amenazante que la hacía sentir atrapada en un ambiente hostil. Algo no encajaba, algo que le helaba la sangre.
Elena, al verla salir, se apresuró hacia ella con pasos apresurados.
— An