Regina se talló la cara cuando el sueño amenazó con vencerla, había dormido realmente poco la noche anterior a causa de cierto rubio ojiazul – Creo que es hora de partir— mencionó observando que eran de las pocas personas presentes en el lugar.
Jane suspiró cansadamente y recargó sin ganas su cuerpo en la silla -. Supongo que tienes razón— mencionó sin mucho ánimo – ¿Quién era el conductor designado?
—¿Eh? – mencionó Anthony y detuvo el movimiento de su mano que llevaba la última cerveza a sus