91. Mi historia
El aroma dulzón de las rosas asaltó a Andrea apenas entró a su nueva oficina, pero una sensación extraña se apoderó de ella cuando vio el ramo de rosas con ese rojo tan oscuro que parecía negro sobre su escritorio.
Con dedos temblorosos, abrió la tarjeta adjunta y leyó:
—Por un nuevo comienzo juntos, chiquilla. Alberto.
Las piernas de Andrea temblaron, porque justo venía de la estación de policía por el asalto que sufrió su apartamento y del que se avergonzó admitir que solo faltaba su ropa i