Capítulo 17. El destructor de hogares
Mientras tanto, esa tarde, Yurika, a quien Anton le había dado permiso de su empresa, almorzó con sus padres mientras charlaban en la mesa del comedor.
—¿Estás segura, Yurika, de tu decisión de casarte con Anton? -preguntó el señor Syamsul.
—Por supuesto que sí, papá. Anton es el dueño de la empresa en la que trabajo y de muchas otras empresas, es un hombre rico y nuestro futuro estará garantizado más adelante”, respondió Yurika.
“¿Eran cercanos desde que trabajabas en esa empresa?” El padre de