—¿Qué pretendes Laura? ¡¿Por qué vas a verla a escondidas?! —Jenny entró en ese momento en pánico y, después de lanzarle una mirada fulminante a Manuela, salió apresurada de la oficina.
Manuela exhaló profundamente. Esta nueva jefa tenía una presencia demasiado intimidante.
Jenny fue directo al elevador y amenazó por teléfono: —Laura, ¡regresa de inmediato al despacho! ¡No te permito verla! ¡O te despido!
Laura, sin ganas de discutir más, le colgó.
Guardando su teléfono, no pudo evitar mirar hac