Como solo se enojaba con Santiago. Porque sabía que él la consolaría. Parecía que cada vez se acostumbraba más a estar con él.
—¡Prometo no volverlo a hacer! —Santiago levantó la mano prometiendo, su expresión seria hizo reír a Laura.
—Papá, mamá, ¡vamos rápido al chequeo! Si seguimos hablando, nos convertiremos en animales del zoológico, ¡todos nos están mirando! —susurró Samuel al oído de Santiago.
Con esta advertencia, Laura notó que ya tenían público. Instintivamente enderezó la espalda.
—En