Laura se puso de puntillas para deshacer y volver a anudar su corbata.
Cuando recién se había casado con Miguel, le tomó mucho tiempo aprender a hacer el nudo de manera correcta.
Hubo una época en que todas las mañanas le anudaba la corbata a Miguel.
Después, cuando descubrió que él no la amaba, dejó de hacerlo.
Y ahora, mientras estaba de pie frente a él arreglando su corbata una vez más, no sentía nada especial.
Tal vez porque ya no lo amaba.
Se sentía tranquila en su presencia.
Miguel bajó