Patricio vendría a Gloria mañana. Al pensar en eso, ella se sentía desesperada e impotente acerca de su destino. No tenía idea de dónde conseguir el resto del dinero.
Lucas salió del edificio del dormitorio de Gloria y se sentó en su coche. De repente, se sintió aburrido.
Probablemente era esa sensación de vacío que quedaba después de que el juego terminara. Encendió el coche y se puso en camino de regreso a la Manada LunaMar.
La partida de Lucas se llevó consigo el último atisbo de esperanza q