Mundo ficciónIniciar sesiónGloria volvió al salón del Departamento de Relaciones Públicas y se sentó, sola. El tiempo pasó, y pronto llegó la hora de irse a casa.
Igual que ayer, ella no recibió ningún trabajo en absoluto.
Gloria no era tonta; llevaba un mes sin que le dieran tarea alguna. Empezaba a entender por qué.
Ella dejó el Club Fittro y regresó a su residencia.
Subió las escaleras y, como la noche ant







