Las palabras de Cristina recordaron a Lorisha lo que sucedió ese día.
El rostro de Lorisha palideció, pero no creyó que Gloria la hubiera ayudado sinceramente.
"Cristina, lo que dices es verdad, Gloria me ayudó. Pero yo no le pedí que se comportara como una perra para agradar a los clientes. Lo hizo por dinero, ¿qué tiene eso que ver conmigo?".
Cristina estaba furiosa, pero soltó una risa amarga. Sentía que el sacrificio de Gloria no había valido la pena, porque Lorisha no sabía ser agradecida.