Mundo ficciónIniciar sesiónEstoy condenado, y no precisamente por lo que los gemelos están planeando al hacerme su esposa, sino porque mi cuerpo parece excitarse por escuchar esas palabras de ellos, sobre todo, por lo que ha susurrado Nick en mi oído.
Ya que, su voz ronca y baja más su aliento caliente en mi oído, ha hecho que yo gimoteé. Mi cuerpo vuelve a traicionarme y por eso, se calienta más que el sol en pleno verano.‘Ahora no, por favor.’ le grito






