Mundo ficciónIniciar sesiónPuedo leer su mente a través de sus expresiones, una que me recuerda cuando lo vi tan mal en aquel apartamento, por eso, debo levantar su ánimo para que pueda mantenerse con vida y así no cometer una locura.
— ¿Cómo puedes pedirme eso? Acabas de escuchar lo lastimada que dejé a mi hija.— ¿Está arrepentido por eso?— Cada segundo de mi vida.— Por eso se lo estoy pidiendo, señor Cassano.






