Mundo ficciónIniciar sesiónTanto los hombres que van a torturarme, como el que supuestamente vino a salvarme, se marchan con la mujer que se atrevió a dispararme y ahora me observa sonriente, porque ya no soy la mujer importante para los gemelos.
— Aquí terminan todos los buenos tratos de los señores hacia usted, señora Marcela. — dice uno de los hombres que me agarra con brusquedad.— Sí, eso estoy notado. — digo al ver como los tres enloquecen por e






