Mi corazón late frenéticamente porque sé que Nicolás no está bromeando con lo que acaba de decir. Con todo lo que he experimentado, soy consciente que los Thompson no necesitan una excusa para ser crueles, pero Nicolás tiene todo en mi contra para causarme todo tipo de daño por lo que vivimos en la isla.
Por lo que, por nada del mundo debo marcharme con él. El problema es que una cosa es lo que quiero y otra cosa es lo que puedo realizar con mi limitada experiencia en estas confrontaciones, po