En ocasiones, Libi se despertaba minutos antes de que sonara la alarma y se quedaba esperándola. En esos breves instantes en que se desperezaba su conciencia, ella pensaba en lo que sería su día.
«¿Qué razones tengo para salir de la cama?»
«¿Qué motivos tengo para vivir?»
Las respuestas surgían una tras otra como las cartas en una baraja: «el arte, que es tu pasión, formar tu propia familia, ser feliz».
Hub0 momentos, breves como suspiros, en que sintió que conseguía tocar cada una de esas raz