—¿Qué pasó José Luis, a quien te mencionan ellos en el documento? — Preguntó Alberto, al ver que su amigo se ha puesto tan pálido como una hoja de papel en blanco.
—Es… es mi tío… aquí menciona que hay un testigo que asegura que mi tío lo contrató para que secuestrara a mi hijo. —el hombre está confundido y a la vez dolido, pero aun así se niega a creer lo que esas letras dicen.
—No lo puedo creer, tu tío no haría eso. —Desde que el joven recuerda a ese señor, lo recuerda como una persona cariñ