Después de sumergirme en los documentos de la presentación, sentí cómo el tiempo avanzaba con la rapidez implacable de la cuenta regresiva que llevábamos en nuestras mentes. En pocos días estaríamos frente a un público expectante en Silicon Valley, y cada detalle era crucial. Al levantar la vista de mi escritorio, escuché a algunos de los primeros miembros del equipo entrando y preparando sus estaciones. A pesar de las largas jornadas y el cansancio acumulado, sus rostros reflejaban el mismo co