CAPÍTULO 65: EL EQUILIBRIO DE LA LOBA
Las palabras de Ashen cayeron sobre mí en el silencio del crepúsculo, no como una revelación, sino como una sentencia. "El arma que puede matar a las sombras también puede matarte a ti". El triunfo que había sentido por haber invocado la luz se evaporó, reemplazado por un pavor helado que se aferró a mis huesos.
Me quedé allí, en el centro del claro, sintiendo el vacío que la pequeña esfera de luz había dejado tras de sí. Era una debilidad tangible, un huec