POV de Rosa
Después del incómodo chiste de anoche, del café derramado y del caos interno de mi primer día en Halcyon, di vueltas en la cama, repasando cada palabra que había dicho a Damien Lockwood como una película atascada en repetición. Cada vez que creía haberme avergonzado lo suficiente, una nueva ola de incomodidad me recordaba lo poco profesional que había sido.
Sin embargo, más allá de la vergüenza, había otra cosa. Era la manera en que Damien me había mirado, con esa expresión calmada