Mientras tanto, la puerta se abrió y entró Tristan. Al observar su semblante solemne, Alexander se dio cuenta de que le esperaba una mala noticia.
—Habla —ordenó, con tono de cansancio.
—El informe de la señora Green ya ha salido —dijo Tristan con la voz pesada—. Padece cáncer de pulmón en etapa cuatro. Su estado es crítico. No le queda mucho tiempo, tal vez unas pocas semanas.
Alexander suspiró, frotándose la frente. No había dormido desde la noche anterior y un dolor sordo le palpitaba en la