NATALIE
Cada día pedía una oportunidad más, que nos diera otro momento más con nuestro pequeño, disfrutarlo y demostrarle que lo amábamos.
Era doloroso verlo todo el tiempo en esa cama recostado, con sus ojos cerrados como si estuviera solo durmiendo, pero yo sabía que no era así, nomás de recordarlo el pecho me dolía.
¿Por qué la vida nos castigaba de esta manera? ¿Por qué sé hazaña con un niño? Mi pequeño tenía una vida por delante, no sabía si esto era una maldición o una prueba que el desti