~Edward~
Mia iba a ser mi perdición. Se me hacía imposible alejarme de ella. Y con cada día que pasaba y cada momento íntimo entre nosotros, sentía que nuestro vínculo se fortalecía y se me hacía imposible resistirme.
Es solo un baile.
Es solo un baile.
Es solo un baile.
Había rezado en mi cabeza continuamente para mantener a raya mis impulsos de lobo y no alejarla de la diversión que estaba teniendo con el sexo en nuestra habitación.
Pero en el momento en que se deslizó contra mí, y mi vara, y