Tres semanas y dos días.
Estaba contando sin querer. Tres semanas y dos días desde el vino, desde los fragmentos de memoria, desde despertar solo con certeza pero sin detalles.
Mi periodo ya debería haber llegado. En realidad, debería haber venido hace una semana. Pero los cuerpos no eran máquinas precisas. El estrés podría retrasar las cosas. Estaba bajo estrés. Obviamente. Vivir con Jace, la situación de Diana, la escuela de posgrado, todo. Tiene sentido que mi ciclo esté apagado.
Eso es lo q